Las pruebas de función renal son un conjunto de análisis que permiten valorar qué tan bien están funcionando los riñones. Estos órganos cumplen funciones vitales como filtrar desechos, equilibrar líquidos y electrolitos, y regular la presión arterial. Detectar alteraciones de forma temprana es esencial para prevenir complicaciones y enfermedades graves.
Estas pruebas se solicitan para:
Detectar daño renal agudo o crónico
Evaluar enfermedades como diabetes e hipertensión, principales causas de afección renal
Dar seguimiento a pacientes con enfermedad renal crónica
Valorar el efecto de medicamentos que pueden dañar los riñones
Analizar el estado de hidratación y balance electrolítico
Evaluación previa a cirugías y tratamientos médicos